Estudio Bíblico De Apocalipsis 21:4

El libro del Apocalipsis está lleno de imágenes y simbolismos difíciles. Sin embargo, también hay algunos pasajes que son claros y fáciles de entender. Un ejemplo es este versículo del capítulo 21:

"Enjugará toda lágrima de sus ojos. Ya no habrá muerte, ni luto, ni llanto, ni dolor, porque el viejo orden de cosas ha pasado".

Esta parte del Apocalipsis habla directamente de nuestras vidas como cristianos en este mundo. En este estudio veremos lo que Dios dice sobre la muerte, el sufrimiento y las lágrimas a la luz de su promesa no sólo para nuestra vida eterna, sino también para ahora.

Índice de Contenido
  1. La atención se centra en el hecho de que no habrá más llanto ni dolor.
  2. No habrá más llanto...
  3. ...y no habrá más dolor.
  4. Los cristianos y los no cristianos tienen una visión diferente de la muerte.
  5. Un día nuestra fe en Cristo se convertirá en visión cuando nos encontremos con él cara a cara.
  6. Conclusión

La atención se centra en el hecho de que no habrá más llanto ni dolor.

El enfoque de la Biblia es el hecho de que no habrá más llanto o dolor. Si usted mira a través de las Escrituras, verá que Dios utiliza la palabra "dolor" en una variedad de formas.

  • Por ejemplo, cuando Jesús dijo a sus discípulos que se iría y prepararía un lugar para ellos (Juan 14:2), estaba hablando de preparar un lugar donde estarían libres de sus dolores y penas físicas.

La palabra "tristeza" también se utiliza de esta manera: como expresión de una experiencia dolorosa o infelicidad provocada por el pecado (Romanos 9:3).

Es fácil quedar atrapado pensando en todas esas cosas que queremos para nosotros y para los demás cuando leemos este pasaje, pero es importante recordar qué es exactamente lo que se describe aquí: Un lugar sin dolor y sin pena.

No habrá más llanto...

La Biblia nos dice que no habrá más llanto ni dolor. Eso es una promesa. No habrá lágrimas en el cielo. Estas son palabras de consuelo para mí porque he derramado muchas lágrimas por las pruebas y tribulaciones de mis hijos en esta tierra.

El llanto puede durar una noche, pero la alegría viene por la mañana (Salmo 30:5).

Ya no habrá penas ni suspiros como antes, porque el que está sentado en el trono los apacentará con su vara y los guiará con su bastón (Isaías 9:4).

...y no habrá más dolor.

No habrá más dolor en el cielo. Como escribe un comentarista

"En la nueva tierra y ciudad, el pueblo de Dios vivirá en un estado de perfecta salud y plenitud, por lo que 'no experimentará ningún dolor'. Sus vidas se caracterizarán por la paz, la seguridad y la alegría (cf. Ap 21:4; 22:5)....".

Ya no habrá muerte, ni tristeza, ni llanto, ni dolor (Ap 21). Otros pasajes bíblicos hablan de muertes sin dolor; por ejemplo, cuando Jesús dijo "¡Dios mío! ¡Dios mío! ¿Por qué me has abandonado?"

Entonces gritó con fuerza (Mateo 27:46), aunque no sintió ningún sufrimiento físico en ese momento porque su alma ya había abandonado su cuerpo.

Los cristianos y los no cristianos tienen una visión diferente de la muerte.

La Biblia enseña que la muerte no es el final. Los cristianos creen que la muerte es el comienzo de una nueva vida con Dios.

La Biblia dice en Romanos 8:23: "Sabemos que a los que aman a Dios todas las cosas les ayudan a bien, a los que son llamados según su propósito."

El término "todas las cosas" incluye la muerte, así como cualquier otra dificultad o problema que podamos experimentar en esta vida (1 Corintios 10:13). La muerte no puede separarnos de Dios porque Él promete la vida eterna y el Cielo para aquellos que confían en Jesucristo como su Salvador (Juan 3:16; Juan 14:6; Romanos 10:9-10).

Un día nuestra fe en Cristo se convertirá en visión cuando nos encontremos con él cara a cara.

Esta vida no es todo lo que hay; un día nuestra fe en Cristo se convertirá en una visión cuando nos encontremos con él cara a cara.

Esta es la promesa de Dios, y debería bastarnos para saber que nuestra vida no es meramente temporal. Esta vida es, en cambio, el primer paso hacia una eternidad de alegría con Dios.

No debemos temer la muerte, el dolor o el sufrimiento; tampoco debemos temer el pecado porque siempre podemos confiar en la gracia salvadora de Jesús.

Conclusión

La conclusión es que Dios promete librarnos del pecado y del sufrimiento por la eternidad. La Biblia dice que Dios enjugará todas las lágrimas de nuestros ojos. Veremos al Señor cara a cara, y estaremos con Dios para siempre. Seremos felices para siempre.

¡Qué hermosa promesa! Y es cierta. Podemos estar seguros de que Dios hará que todas las cosas sean nuevas de nuevo, aunque se tarde un tiempo en recuperarlas. Puede que no sepamos lo que ocurre entre ahora y entonces, pero podemos confiar en que Dios se asegurará de que este mundo sea restaurado de nuevo algún día.

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