¿Cómo debe ver un cristiano el control de las armas?

Respuesta

Los recientes tiroteos en Estados Unidos han causado mucho dolor. Los incidentes trágicos y sin sentido también han renovado la intensidad del debate sobre las leyes de armas estadounidenses. Políticos, deportistas y teólogos han opinado sobre la cuestión del control de las armas. Las armas son fáciles de conseguir en Estados Unidos y su posesión está protegida por la Constitución. ¿Cómo debe ver un cristiano el control de las armas? ¿Qué dice la Biblia que se aplique al control de armas?

La Biblia fue escrita mucho antes de la invención de cualquier tipo de arma, por lo que la frase "control de armas" no se encuentra en las Escrituras. Sin embargo, la Biblia registra muchos relatos de guerras, batallas y uso de armas. La guerra se presenta como una parte inevitable de la vida en un mundo caído (Marcos 13:7; Santiago 4:1), y el armamento es una parte necesaria de la guerra. Las armas en la Biblia también se utilizaban para la protección personal. En algunas partes de Israel, los ladrones eran habituales (véase Lucas 10:30), y mucha gente llevaba armas cuando viajaba. Llevar un arma para defenderse nunca se condena en la Biblia. De hecho, el propio Jesús lo mencionó de forma positiva en una ocasión (Lucas 22:35-38).

Los cristianos están llamados a someterse a las autoridades gobernantes y deben obedecer las leyes del país (Romanos 13:1-7; 1 Pedro 2:13-17). Esto tendría que aplicarse también a las leyes sobre armas. Si las leyes americanas sobre armas cambian, los cristianos americanos deben someterse a estos cambios y trabajar por medios democráticos para cualquier alternativa deseada. La Biblia no prohíbe la posesión de armas, ni ordena dicha posesión. Las leyes pueden ir y venir, pero el objetivo del creyente en Jesucristo sigue siendo el mismo: glorificar al Señor (1 Corintios 10:31).

Recomendado:  ¿Qué es la comunión con Dios?

Otro principio bíblico a tener en cuenta es que "todo el que saque la espada morirá a espada" (Mateo 26:52). Jesús le dijo esto a Pedro cuando éste intentó montar una temeraria "defensa" de Jesús contra la turba que había venido a arrestarlo. Las acciones de Pedro no sólo fueron inútiles frente a una "gran muchedumbre armada con espadas y palos" (versículo 47), sino que su comportamiento temerario también desmintió la actitud sumisa de Jesús (versículo 50) y obró en contra del cumplimiento de las Escrituras (versículo 54). Hay "un tiempo de guerra y un tiempo de paz" (Eclesiastés 3:8), y Pedro confundió los dos.

El cristianismo apoya la libertad personal. Romanos 14:1-4 indica que, cuando la Escritura no aborda claramente una cuestión concreta, hay libertad de elección individual. Estados Unidos ha abrazado históricamente el concepto de libertad personal, que resuena con este principio, y los documentos fundacionales garantizan amplias libertades en relación con las armas de fuego. Algunos apuntan a Mateo 5:9, en el que Jesús pronuncia una bendición sobre los pacificadores, y lo aplican a la cuestión del control de armas. La idea es que las armas son antitéticas a la paz. Sin embargo, puede tratarse de una idea filosófica o política más que teológica. No hay nada teológico, ni siquiera lógico, que relacione las armas con la falta de paz; a veces las armas ayudan mantener la paz civil.

Debates sobre si para controlar las armas o cuánto controlarlas depende en gran medida de argumentos políticos y filosóficos, no morales. Esto no quiere decir que no haya un componente moral en la cuestión. Evidentemente, el arma en sí es amoral, un objeto que puede utilizarse para el bien o el mal. Más importante es la moralidad de la persona que empuña el arma, y esa es la consideración que falta con demasiada frecuencia en el argumento del control de armas. El hecho de que algunos pecadores utilicen armas para cometer pecados no significa que las armas sean el problema. El pecado es el problema, y eso es una cuestión moral y espiritual. Desde el principio de la humanidad, la gente ha matado a otra gente, con y sin armas (ver Génesis 4). Retirar de la circulación una determinada arma puede dificultar el asesinato, pero no es imposible.

Recomendado:  ¿Qué dice la Biblia sobre la codependencia?

En lo que respecta a la Biblia, el uso de las armas es una cuestión de convicción personal. No hay nada poco espiritual en poseer un arma o en saber utilizarla. No hay nada malo en protegerse a uno mismo o a sus seres queridos, aunque implique el uso de armas. No tenemos que pretender que nunca haya necesidad de armas, pero apuntar con un arma a una persona debe ser siempre el último recurso. Debemos tratar de neutralizar las amenazas sin violencia siempre que sea posible.

Entonces, ¿cómo debe ver un cristiano el control de las armas? Con la autoridad que Dios le ha confiado, el gobierno tiene derecho a permitir o no la posesión de armas en el grado que considere oportuno. Nosotros, como ciudadanos, estamos llamados a someternos a cualquier ley de control de armas que el gobierno instituya. Sin embargo, esto no es una declaración sobre la sabiduría del control de armas. Hay buenas razones para permitir que los ciudadanos respetuosos de la ley posean armas. En última instancia, las armas no son el problema. Las personas pecadoras son el problema.

Si quieres conocer otros artículos parecidos a ¿Cómo debe ver un cristiano el control de las armas? puedes visitar la categoría Preguntas Y respuestas.

¡Más Contenido!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Subir